Se presentará en noviembre como parte de un programa de arte contemporáneo internacional. Se exhibirá de forma permanente en medio del bosque.
Redacción - Actualizado 19/09/2026
Pinamar.- Medio siglo después de su presentación original, y tras haberse exhibido desde entonces en ferias, galerías y museos, el famoso nido de hornero gigante recreado varias veces por Marta Minujín encontrará antes de fin de año un hogar definitivo en un espacio rodeado de bosque, muy cerca del Vivero Forestal Pinamar.
“Quería que quedaran algunos en la Argentina, para que la gente pueda investigar. Fomentar la curiosidad del ser humano, sobre en los chicos. Que se pregunten: ‘¿Qué hay adentro?’”, dijo Minujín, quien construyó por primera vez en 1976 con una mezcla que combinaba el suelo local con otro importado desde Machu Picchu ese espacio de 2,30 metros de diámetro por 2,5 de alto. Entonces se exhibió en el Centro de Arte y Comunicación (CAyC) y luego en La Rural como parte de su proyecto “Comunicando con tierra” que incluyó videos y acciones performáticas para simbolizar la integración cultural del continente americano.
La obra formará parte de la 1º Temporada de “Pinamar Contemporáneo”, una nueva plataforma de arte internacional que se inaugurará el 9 de noviembre. Con dirección artística de Andrés Duprat y curaduría de José Roca, incluirá además intervenciones site-specific de Tania Candiani (México), María Elvira Escallón (Colombia), John Gerrard (Irlanda) y Matías Duville, argentino que representa al país en la actual edición de la Bienal de Venecia.
Mientras que estas últimas permanecerán allí unos meses, la de Minujín se instalará de forma permanente. También la propuesta de Eduardo Basualdo, que resultó ganadora de la segunda edición del Premio Pinamar Contemporáneo #2254, impulsado por Fundación ARTEBA y Pinamar S.A., que se emplazará en la rotonda ubicada entre las avenidas de Del Olimpo y Shaw, en Pinamar Norte.
Se sumará así al extenso circuito artístico urbano de Pinamar que ya incluye “Venus fragmentándose”, una de las obras más icónicas de Minujín. Instalada en la entrada del Playas Art Hotel, el primer edificio de la ciudad ubicado sobre la avenida Bunge, esta escultura se cuenta entre más de 80 obras y proyectos de acceso público realizados por 50 artistas a lo largo de más de 120 años. Fueron reunidos en el Catálogo Razonado Pinamar Arte y Naturaleza, presentado en el Fondo Nacional de las Artes y disponible online.
.Nacida el 30 de enero de 1943 en Buenos Aires, Marta Minujín es una pionera indiscutida del arte conceptual y figura clave del movimiento pop internacional que irrumpió en la escena vanguardista en la década de 1960, convirtiendo la provocación, el juego y la participación masiva en el sello distintivo de su obra.
Tras sus primeros años informalistas y su paso por París, donde consagró el happening con La destrucción (1963), se transformó en el emblema del Instituto Di Tella gracias a hitos inmersivos como La Menesunda (1965). Su tránsito por la psicodelia hippie en Nueva York, impulsado por la Beca Guggenheim, dio paso a una fecunda etapa de arte ambiental y desacralización de mitos populares mediante monumentos efímeros, desde El obelisco de pan dulce hasta su icónico El Partenón de libros (1983) en festejo del retorno democrático en Argentina.
En los últimos cinco años, Minujín desarrolló una serie de esculturas inflables a partir de una preocupación concreta: el peso y la dificultad de trasladar piezas de gran tamaño. “Estas esculturas son pesadísimas, igualmente en yeso o en bronce. Traten de levantar esa cabeza que tengo por ahí: es pesada. Transportarlas en avión es casi imposible, porque necesitan una caja gigante y cuestan una fortuna.”
17/09/2026


