El pasado 20 de marzo, la Casa de la Cultura de Madariaga fue el escenario de una jornada especial: más de 300 estudiantes de quinto año de secundaria asistieron a la proyección del documental 'Abuelas', del cineasta Cristian Arriaga. La actividad marcó el inicio de la agenda anual de la Comisión por la Memoria y tuvo como objetivo acercar a las nuevas generaciones una mirada profunda y humana sobre la historia de las Abuelas de Plaza de Mayo.

La génesis de 'Abuelas' no fue una convocatoria institucional ni un encargo, sino un gesto íntimo. Arriaga cuenta que todo comenzó en la casa de su abuela materna, en Guaminí, su pueblo natal. Allí, mientras ella dormía la siesta, compuso la canción que años después se convertiría en el eje musical del documental, sin imaginar aún que aquella semilla daría forma a una película.
'Me puse en el lugar de un nieto', explica Arriaga sobre su enfoque. 'Quería ir con ingenuidad, sin sobredosis de información previa. Preferí encontrarme con las abuelas desde la curiosidad, sin saber demasiado'.
Esa decisión marcó la narrativa del filme. Las abuelas no son presentadas como símbolos inalcanzables, 'sino como mujeres que hablan mirando a cámara, que cuentan sus historias en primera persona, que interpelan al espectador directamente'.
Uno de los mayores logros del documental es haber salido del concepto monolítico para mostrar a las abuelas como personas completas: niñas, adolescentes, madres, mujeres con humor, contradicciones y vida cotidiana.
Arriaga pone un ejemplo concreto: la abuela Leda. 'En la película se la ve con una incredulidad que yo no había visto en otras. Pero después, en la vida real, era una mujer jodona, te hacía chistes'. Esa dualidad —el dolor y la vitalidad— es para el director el corazón del filme.
La proyección en Madariaga dejó momentos inolvidables. Especialmente la escena en la que una abuela relata que, de joven, un hombre le robó un beso y ella respondió con una cachetada. En la sala, los adolescentes aplaudieron espontáneamente.
También hubo risas: en las escenas de primeros besos. Durante la proyección en distintas ciudades, el director comenta que enumeró las veces en las que los estudiantes rieron colectivamente: diez veces.

La canción que cierra el documental tiene una historia particular. Lo que comenzó como una composición íntima en la casa de su abuela terminó convocando a figuras de la música argentina: León Gieco, Raúl Porchetto, Ricardo Mollo y Gustavo Santaolalla, entre otros.
Arriaga valora especialmente que estos artistas, que no suelen grabar temas de otros, aceptaran participar. 'Fue un halago enorme. Y León, después de ver la película, me dijo algo que me quedó grabado: 'lo que más me gusta es el punto de vista del director, que se pone en el lugar de un nieto'' .
La proyección en Madariaga fue posible gracias al Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, un dato que Arriaga subraya con convicción. 'Me parece muy importante que el Estado se haga cargo de difundir esto. Y que pague por el trabajo que hago', afirma.
Actualmente, Arriaga enfrenta un conflicto con el INCAA por el financiamiento del documental, en medio de un contexto político que pone en discusión la continuidad del organismo. 'El INCAA es una herramienta fundamental para el cine argentino'.
A pesar de las dificultades, Arriaga sigue apostando a un cine que dialogue con la memoria, las nuevas generaciones y el rol del Estado. 'Hay que seguir. Las abuelas nos dejaron un camino. Ahora es nuestro turno de sostenerlo'.
El documental 'Abuelas' continuará su recorrido por escuelas y municipios de la provincia de Buenos Aires, en el marco de las políticas públicas de memoria impulsadas por el Instituto Cultural.