El intendente de Pinamar, Juan Ibarguren, anunció que apelará la medida judicial que prohíbe las actividades con cuatriciclos, motos y camionetas 4x4 en los médanos de “La Frontera”, un sector de gran conflicto durante la temporada de verano. La decisión fue tomada tras un fallo del Juzgado Civil y Comercial Nº 4 de Dolores, que ordenó la suspensión inmediata de carreras, picadas y pruebas de destreza en la zona.
El fallo, dictado por el juez suplente Félix Adrián Ferrán, responde a un amparo presentado por Pablo Martínez Carignano, ex director de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV). En la presentación se argumentó que en el lugar se realizan desde hace años “maniobras temerarias sin autorización ni controles”, derivando en accidentes graves y muertes recurrentes, varios con víctimas menores de edad. El magistrado recordó el caso de Bastián Jerez, un niño de 8 años atropellado el 12 de enero que aún permanece internado.
Sin embargo, en declaraciones a Clarín, el intendente Ibarguren se mostró crítico de la prohibición: “Prohibir por culpa de unos pocos inconscientes no es justo ni inteligente”. Sostuvo que la actividad es “algo cultural de Pinamar” y que genera trabajo, anunciando que instruyó al área legal municipal para apelar la medida.
El juez había señalado en su resolución que el municipio no puede excusarse en la titularidad privada de los predios para omitir su deber de control, especialmente ante un riesgo “cierto, conocido y evitable”. La medida cautelar se mantendrá vigente hasta que la comuna garantice condiciones de seguridad adecuadas, incluyendo señalización, delimitación de áreas y supervisión efectiva.
Mientras tanto, según observaron corresponsales de Clarín en la zona, se vio movimiento de vehículos en “modo playa” –estacionados frente al mar–, pero con menor actividad que en días previos, lo que los locales atribuyen a una mayor cautela tras las multas y el fallo judicial.