Con la polémica instalada sobre el tránsito de motos, 4x4, cuatriciclos y UTVs en las playas de la costa, y la propuesta de prohibir este tipo de actividad, el especialista Federico Andrés Kohler brindó su opinión en el diario La Nación, remarcando que el modelo que se está aplicando en nuestra ciudad es una de las mejores herramientas para regular este tipo de actividad, que es una de las que más turismo generan en la zona.
Nota completa: Tras el choque frontal ocurrido en La Frontera de Pinamar, que dejó a Bastián, un niño de 8 años, en estado crítico, el debate volvió a centrarse en el uso de UTV y cuatriciclos en zonas de médanos y en la falta de reglas claras. En diálogo con LN+, Federico Andrés Kohler, especialista en conducción de UTV, sostuvo que el problema de fondo no es la actividad en sí, sino la ausencia de capacitación, control y orden.
Según explicó, durante el verano circulan entre 5000 y 7000 vehículos de este tipo en la zona, entre cuatriciclos y UTV. “Los accidentes existen y algunos son muy graves, pero son pocos en proporción a la cantidad de vehículos que hay”, remarcó, al tiempo que advirtió que no se puede caer en soluciones extremas que perjudiquen a quienes cumplen las normas.
Kohler planteó que el enfoque debería ser integral y sostenido en el tiempo. “Hay un problema cultural de base y una falta generalizada de capacitación. No hay que prohibir, hay que hacerse cargo del tema y reglamentar para regular”, afirmó. En ese sentido, insistió en que la concientización y la formación de los conductores son claves para reducir los riesgos.
El especialista señaló además que mezclar UTV con vehículos registrados, como camionetas, en los mismos sectores de circulación aumenta exponencialmente las posibilidades de choques. “Si todos circulamos para el mismo lado, no vamos a chocar”, sintetizó.
Como alternativa concreta, Kohler propuso replicar la experiencia de Villa Gesell, donde la actividad fue regulada y encauzada a través de eventos y zonas específicas. Allí, explicó, se determinan circuitos delimitados, con reglas claras y controles, lo que reduce los cruces peligrosos y mejora la seguridad.
En ese esquema se destaca el “Enduro del Verano”, una competencia emblemática que se realiza cada temporada en Villa Gesell y que convoca a miles de pilotos y espectadores. El evento cuenta con circuitos definidos, presencia de seguridad, médicos y un marco normativo específico, lo que permite desarrollar la actividad de manera controlada.
“Hay que concientizar, capacitar, regular y reglamentar este tipo de actividad”, concluyó.
FUENTE: LA NACIÓN