El Tribunal Criminal Nº 1 de Dolores, con la firma de la jueza María Claudia Castro, dictó sentencia condenatoria contra un mecánico de 38 años, vecino de Las Toninas, por su responsabilidad en delitos de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y tenencia ilegal de arma de fuego. La pena acordada fue de cuatro años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo, en el marco de un juicio abreviado consensuado entre la fiscalía y la defensa.
La investigación
Según informó Diario Compromiso de Dolores, el caso se inició a partir de denuncias y tareas de inteligencia que señalaban un foco de venta de drogas en un complejo de departamentos de la localidad balnearia. La investigación, a cargo de la UFI N° 3, derivó en un allanamiento realizado el 30 de mayo de 2024 por personal de la Delegación Departamental de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de Mar del Tuyú.
Durante el procedimiento, el imputado fue sorprendido con cinco envoltorios de cocaína en su campera. En el interior de la vivienda, los efectivos hallaron sobre la mesa del comedor una balanza digital con restos de cocaína y, en la cocina, elementos de corte como bicarbonato de sodio. En el freezer de la heladera se encontraron 200 gramos de marihuana compacta y otros dos envoltorios con cogollos, mientras que en la habitación se incautó un frasco con más marihuana.
Las pericias determinaron que la cocaína secuestrada alcanzaba para 87 dosis y la marihuana para casi 300 cigarrillos artesanales.
Pruebas de cargo
La investigación incluyó tareas de vigilancia estática que permitieron observar maniobras de 'pasamanos' en la puerta del domicilio, documentadas con placas fotográficas y seguimientos en redes sociales. El análisis de los teléfonos celulares secuestrados reveló conversaciones explícitas sobre la venta de estupefacientes, con pactos de permuta y transferencias bancarias que acreditaban los pagos.
El arma
En el living de la casa, la policía halló un revólver calibre .32 largo, marca Rubi, cargado con seis municiones. También se secuestró una caja metálica con veinte municiones adicionales y proyectiles calibre .22 corto. La pericia balística confirmó que el arma estaba en condiciones de uso, y el reporte de la ANMaC determinó que el condenado no era legítimo usuario.
El fallo
La jueza Castro consideró que las pruebas reunidas 'no dejan margen para la duda acerca de la existencia de los hechos y la autoría del acusado'. Al no presentarse eximentes, se dictó la sentencia de cuatro años y seis meses de prisión efectiva por los delitos de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y tenencia ilegítima de arma de fuego de uso civil, en concurso real.