Una seguidilla de más de diez robos y hurtos cometidos en apenas 72 horas generó preocupación en el partido de Pinamar, en pleno desarrollo de la temporada de verano. Los episodios, concentrados entre el jueves y el sábado, afectaron a viviendas particulares, vehículos y espacios públicos en Pinamar, Ostende, Valeria del Mar y Cariló.
La modalidad predominante fue el hurto, es decir, la sustracción sin violencia ni daños visibles. Sin embargo, también se registraron al menos tres casos de robo con fuerza: en una vivienda de la calle Del Espartillo, turistas de Tigre denunciaron el ingreso forzado por una ventana trasera y el robo de dinero, documentación y electrónicos. Hechos similares, con daños en cerraduras, fueron reportados en Valeria del Mar.
En Cariló, delincuentes actuaron bajo la modalidad “rompevidrios” para robar documentación y auriculares de una camioneta estacionada cerca de un balneario. La lista de hurtos incluye la sustracción de una motocicleta, varias bicicletas en Ostende, una rueda de auxilio, una caldera exterior y efectos personales de autos estacionados en la playa, todos sin signos de forzamiento.
La mayoría de los delitos ocurrió en propiedades que se encontraban desocupadas en ese momento o durante horarios nocturnos. Las denuncias ya fueron radicadas y las fiscalías descentralizadas de Pinamar trabajan en la investigación, analizando imágenes de cámaras de seguridad para identificar patrones o autores.
Hasta el momento no se han reportado detenciones vinculadas a esta ola delictiva. La situación ha reavivado el debate sobre la seguridad en zonas residenciales y turísticas durante la temporada alta, generando inquietud tanto entre los vecinos permanentes como entre los miles de turistas que visitan la costa.