En el taller había más de diez vehículos. El fuego se propagó rápidamente hacia la ferretería, que almacenaba productos químicos, plásticos, solventes y otros materiales altamente inflamables.
Mar del Plata se ve este martes conmocionada por un voraz incendio que arrasó en horas de la madrugada con un taller de mecánica de autos y una ferretería ubicados en la esquina de avenida Colón y Perú. Debido al avance de las llamas y al riesgo de propagación, los bomberos debieron evacuar a los vecinos de toda la manzana y cerrar las calles lindantes para facilitar las tareas de emergencia. El dueño de la ferretería, en tanto, lamentó “la pérdida de 45 años de trabajo”.
El fuego, según medios locales, se habría iniciado en el taller mecánico Santandreu, que pertenece a una concesionaria, y rápidamente se extendió hacia la ferretería Argenfer, situada en el local lindero.
En el taller había más de diez vehículos. El fuego se propagó rápidamente hacia la ferretería, que almacenaba productos químicos, plásticos, solventes y otros materiales altamente inflamables.
La magnitud del siniestro generó una situación crítica, ya que a pocos metros del lugar funciona una estación de servicio, lo que obligó a los bomberos a priorizar el perímetro para evitar una tragedia mayor.
De acuerdo con el informe preliminar, no se registraron heridos pese a la violencia del incendio. Además, dos quinchos de viviendas ubicadas sobre la calle Bolívar fueron alcanzados por las llamas.
Las primeras alertas se produjeron cerca de la 1.40, cuando comenzaron a llegar llamados al cuartel de bomberos y al 911. La primera dotación en arribar fue la del Destacamento Monolito, aunque al llegar al lugar ya se advertía la magnitud del fuego por las características de los locales involucrados.
Con el correr de las horas se sumaron refuerzos de los cuarteles de Caisamar y Centro, principalmente para el reabastecimiento de agua.
Justamente, la falta del elemento líquido fue una de las principales dificultades que enfrentaron los equipos, lo que motivó la intervención de una cuadrilla de Obras Sanitarias y el uso de una grúa para combatir el fuego desde lo alto.
En total trabajaron ocho dotaciones.
Tras varias horas de intenso trabajo, el incendio pudo ser controlado, aunque tanto el taller mecánico como la ferretería quedaron completamente destruidos.
El propietario de Argenfer, Gustavo Ares, describió con crudeza lo ocurrido y aseguró que “no quedó nada en pie”. “Perdimos 45 años de trabajo en un ratito”, dijo el comerciante en diálogo con La Capital.
“Yo trabajo normalmente hasta tarde. Tipo 2 de la mañana estaba conectado en forma remota a los servidores de la empresa, haciendo pedidos y otras cosas para la Cámara de Ferreteros, de la que soy vicepresidente. Ahí me sonó la alarma de una app del teléfono que me informaba de un posible robo. Revisé las cámaras y vi que había humo en el taller del vecino”, explicó.
Y continuó: “Mientras iba para allá me llamó el vecino y me dijo que se le había prendido fuego el taller y que había tomado el techo de mi local. Entonces, llegué y vi que los bomberos trabajaban ahí; les abrí el local para darles ingreso, pero no se pudo hacer nada. Vi cómo se consumía todo, con la impotencia de no poder hacer nada. Hicieron un esfuerzo muy grande pero faltaba agua”.
Ares detalló que su comercio tenía “1.200 metros cuadrados” y que las pérdidas fueron totales. “Se consumió todo. No quedó nada en pie: oficinas, depósitos, mostrador. Nada”, lamentó.
En ese contexto, reveló el impacto humano que dejó el incendio: “Los empleados están más tristes que yo. A mí me cabe la responsabilidad de continuar. En un ratito perdimos 45 años de trabajo”.
En otro tramo de la entrevista, señaló que la empresa cuenta con “más de 50 empleados”. “En esta que es la casa central son 20 y muchos de ellos son amigos y tienen más de 65 años. Ahora tenemos que empezar de nuevo como a los 20”, expresó.
Fuente: Agencia DIB