Actualmente, los trabajos se desarrollan en distintos frentes de obra de manera simultánea. En la zanja de oxidación —uno de los componentes centrales del sistema— ya se ejecutaron aproximadamente 200 pilotes de un total previsto de 320, lo que representa un avance significativo en esta etapa clave de fundación. Además, en ese mismo sector se están realizando tareas de hormigón de limpieza y el armado de la losa de fondo.
En paralelo, otro de los frentes de trabajo se concentra en el tren de entrada de pretratamiento, donde se llevan adelante tareas de hormigonado que permitirán el correcto funcionamiento de las primeras etapas del proceso de tratamiento.
Por su parte, el módulo más avanzado de la obra corresponde a la cámara de contacto o cloración, junto con la cámara de filtros, donde ya se evidencian importantes progresos en su estructura. Este sector será fundamental para la etapa final del tratamiento, garantizando la calidad del agua antes de su reinserción en el sistema.
Esta obra, que representa una inversión histórica y estratégica para Pinamar, permitirá tratar los efluentes cloacales mediante un sistema moderno de tratamiento terciario, mejorando la calidad de vida de los vecinos y reduciendo el impacto ambiental. Además, posibilitará recuperar un alto porcentaje del agua para la recarga del acuífero local, consolidando un modelo de desarrollo sostenible para la ciudad.
Con estos avances, Pinamar continúa dando pasos firmes hacia una infraestructura más moderna, eficiente y preparada para el futuro, consolidando una ciudad que crece con planificación y responsabilidad.