“Las plantas no poseen conciencia intuitiva, sino que su conciencia es propia de su condición de planta, “ven” y “sienten” del modo en que lo hacen las plantas”.

Árbol en centro de la ciudad rodeado por una estructura de hierro, ¿quién lo autorizó?
Desde un punto de vista totalmente subjetivo y contrario al cuidado del arbolado público, no se empatiza con la capacidad que las plantas tienen para interpretar el medio en que viven, es así como los árboles ajustan su metabolismo. Por ejemplo, los árboles luego de los incendios modifican su estructura química como un modo de resistencia.
La posición antropocentrista se sitúa por encima de la vegetalidad dado que no se considera con un “otro” para compartir la vida, porque la reduce a un mero objeto. Sin embargo, los árboles son en parte los que hacen posible y habitable el mundo para los humanos.
Los árboles no son lo que una Comisión decide, por eso asistimos a un feísmo progresivo del arbolado público de la ciudad, puesto que lo que prima son intereses subjetivos acríticos de ejecutivos y deliberativos, o prácticas individuales, y no el interés común en virtud de los beneficios que los árboles le aportan a los habitantes de una ciudad.

Árbol situado en la línea pública. Especie Cina Cina, autóctono.
Este tipo de poda de tortura (desmoche) constituye una sentencia de muerte para el árbol. Ningún tipo de contemplación se le tuvo a este ejemplar de Cina Cina con las pocas ramas de emergencia que lograron rebrotar y florecer el último verano. Lo podaron nuevamente, lo enferman y ahora lo están matando. No es el único, decenas de árboles de vereda evidencian la misma forma de poda dañina año tras año.
El Cina Cina, en condiciones de cuidado, tiene una copa espectacular que contribuye a embellecer espacios públicos, sus flores se destacan por ser amarillas con tonos rojizo anaranjados distribuidas en ramas colgantes. Las espinas cumplen la función de conducir las gotas de lluvia lo más cerca del tronco del árbol. Es hospedador de mariposas, atrae abejas y otros insectos polinizadores.
Los árboles “entienden” (como sostienen las investigaciones del biólogo D. Chamovitz) la luz solar, entienden el agua, el suelo, lo entienden al modo en que lo hacen las plantas. Los que no entendemos somos los humanos sabiendo que el arbolado público purifica el aire de las ciudades y regulan la temperatura sofocante en verano.
No estamos preparados para comprender a los árboles porque no es de interés educativo, aun sabiendo que la crisis climática es una realidad amenazante para la vida humana, agravado por la tasa de desmonte descontrolado que se perpetra desde que reina el agroNEGOCIO en la Argentina (más de 40.000 hectáreas fueron desmontadas en solo 6 meses en el norte argentino).
Una pena lo que está pasando porque esta ciudad supo tener un arbolado público armonioso si lo contrastamos, por caso, con lo que se observa con el árbol rodeado por una estructura de hierro que está dañando su tronco, con un Cina-Cina torturado sistemáticamente, o con lo que hicieron “los que saben” con los árboles públicos sobre calle Madariaga y avenida Rivadavia.
.María del Carmen Rodriguez.
DNI 12975328.

