Bastián Jerez, el niño que fue parte de un brutal accidente en la zona denominada La Frontera, en Pinamar, fue operado nuevamente este viernes y es la décima intervención que le realizan por su condición de salud.
El pequeño está hospitalizado desde el 12 de enero, cuando se produjo el choque entre el UTV en el que iba con su padre y amigos de la familia y una camioneta de gran porte. El 9 de febrero fue trasladado al Hospital Italiano de San Justo, en La Matanza, tras permanecer 25 días internado y ser sometido a siete operaciones en Mar del Plata.
Macarena Collantes, la mamá de Bastián, confirmó en sus redes sociales que su hijo había sido operado nuevamente. “Ya salió del quirófano”, escribió, e indicó que le colocaron una nueva válvula. “La nueva tomografía salió un poco mejor que la anterior”, expresó asimismo, y sumó: “Salió todo bien”.
La mujer agradeció los mensajes de afecto recibidos y pidió a quienes siguen el caso del niño, que conmovió a la opinión pública, que sigan rezando por él. “Sigamos pidiendo por él por favor. Dios gracias gracias”.
El caso
El caso de Bastián generó una profunda conmoción pública desde el accidente registrado el lunes 12 de enero, poco después de las 20. Según la reconstrucción judicial, en aquel episodio colisionaron una camioneta Volkswagen Amarok y un UTV en el que se desplazaba el niño junto a su padre y una mujer que conducía el vehículo. La violencia del impacto obligó a un rápido operativo de emergencia.
Tras el choque, el menor fue atendido primero en PInamar con un fuerte compromiso hepático y luego, una vez estabilizado, fue trasladado de urgencia al sanatorio Materno Infantil “Don Victorio Tetamanti” de Mar del Plata. Semanas después, y en el marco de un tratamiento prolongado y de intervenciones quirúrgicas de alta complejidad, fue derivado al Hospital Italiano de San Justo, donde continúa internado, más cerca de su entorno familiar.
En la causa judicial quedaron imputados por lesiones culposas agravadas Manuel Molinari, conductor de la Amarok; Noemí Quirós, quien manejaba el UTV; y Maximiliano Jerez, padre del niño. Además, Molinari y Quirós fueron inhabilitados para conducir vehículos por dar positivo en el test de alcoholemia, realizado a partir de muestras tomadas el día del choque. La investigación sigue su curso mientras la familia concentra sus energías en la evolución clínica del pequeño.
Fuente: Agencia DIB