Una denuncia por hurto presentada ante la policía local encendió una investigación que ya tiene tres líneas de rastreo en distintos puntos de la ciudad. El hecho ocurrió el pasado 19 de julio, alrededor de las 20 horas, durante las celebraciones por la selección argentina en el Mundial 2026, cuando una multitud se congregaba en las arterias Sarmiento y Avellaneda, en pleno centro de Madariaga.
Según el relato del denunciante, en medio del tumulto sintió que alguien le sustrajo su teléfono iPhone 13 del bolsillo del pantalón, sin mediar violencia. Pese a mirar a su alrededor, no pudo identificar al autor. Al llegar a su casa, con ayuda de su hija activó una aplicación de rastreo —Kids Security— que arrojó como primera ubicación una vivienda de la calle Mitre.
Al entrevistarse con la moradora del lugar, esta negó inicialmente conocer el hecho, pero al día siguiente se comunicó con la víctima para revelar que un joven había encontrado el teléfono y ofreció colaborar para dar con su paradero. A través de la red social Instagram, el presunto hallador confesó haber encontrado el equipo, pero afirmó que ya lo había vendido. En ese intercambio, aportó el nombre y la dirección de un tercero, a quien señaló como comprador y actual tenedor del dispositivo, indicando que el celular había sido enviado a Pinamar para ser desbloqueado.
El denunciante se dirigió entonces a ese domicilio, pero no fue atendido por el ocupante. Paralelamente, el rastreo digital del teléfono dejó de actualizarse cuando el equipo se apagó, y su última señal se registró en la plaza Carlos Madariaga.
La fiscalía a cargo del doctor Walter Mercuri tomó intervención en la causa, que por ahora se caratula como 'hurto'.