Luis María "Rulo" Rivero, histórico guardavidas, artesano y vecino de Villa Gesell, falleció a los 77 años. Dedicó más de 50 años al cuidado de las playas y fue homenajeado en vida en 2016. Su historia quedó plasmada en el libro "Rulo, la leyenda continúa".
Redacción - Actualizado 30/09/2026
La comunidad de guardavidas de Villa Gesell llora la partida de Luis María "Rulo" Rivero, un nombre que se confunde con la propia historia de las playas geselinas. Nacido en 1946 en General Madariaga, llegó a la ciudad con apenas días de vida y creció junto a un pueblo que recién comenzaba a formarse. Desde muy joven quedó ligado al mar, y a los 14 años ya trabajaba como cartero y bañero en El Dorado, en la zona de Paseo 111 y playa.
Allí aprendió el oficio de los que lo precedieron y dio inicio a una trayectoria que se extendería por más de cinco décadas. Rulo cumplió más de 50 años de servicio efectivo como guardavidas, desempeñándose hasta su retiro en 2014. Diversos testimonios recuerdan incluso una vida vinculada a la orilla del mar durante 54 años.
Su figura fue reconocida como uno de los guardavidas históricos y pioneros de Villa Gesell. En 2016 recibió un homenaje junto a Matilde Ontiveros, Claudio Forcada y Roberto Annovi, en el marco del reconocimiento a los primeros egresados de la Escuela Municipal de Guardavidas Juan Carlos Galeano. Entre sus enseñanzas, siempre insistió en que al mar hay que tenerle respeto, y solía recordar a sus compañeros y referentes, como Julio de la Fuente.
Su historia quedó inmortalizada en el libro "RULO, LA LEYENDA CONTINÚA", presentado el 14 de febrero de 2024 durante el acto por el Día Nacional del Guardavidas en el Muelle de Pescadores. La recopilación estuvo a cargo de Ana María Rosa y el arte fue realizado por el artista local Franco Escobar.
Además de guardavidas, Rulo fue artesano. Durante sus últimos años atendió su puesto en el Polo Cultural Sur, donde también podía adquirirse su libro. Publicaciones locales lo ubicaron asimismo en la zona de Paseo 122 entre 15 y Circunvalación.
La vida de Rulo estuvo profundamente ligada a Villa Gesell. Conoció la ciudad desde sus primeros años y fue testigo de su transformación durante más de medio siglo. En sus testimonios recordó haber atravesado su extensa trayectoria como guardavidas sin víctimas fatales, destacando siempre el acompañamiento de sus compañeros y la importancia de respetar al mar.
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