En el marco de la escalada bélica en Medio Oriente desatada tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra el régimen iraní, el presidente Javier Milei ratificó este lunes su alineamiento internacional al afirmar que Irán es "enemigo" de la Argentina y pronosticó: "Vamos a ganar la guerra"
Pero más allá de las declaraciones, lo que llama la atención es la cantidad de veces que Milei viajó a Estados Unidos desde que asumió. Son 15 viajes en poco más de dos años, más que cualquier otro presidente argentino en tan poco tiempo. Mauricio Macri, por ejemplo, había ido cuatro veces en su primer año; Alberto Fernández, dos.
Una amistad con beneficios (y alguna polémica)
Milei se reunió siete veces con Donald Trump, la misma cantidad que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Son los dos líderes que más veces vieron al republicano en su regreso a la Casa Blanca.
Fruto de esa relación, Argentina firmó con Estados Unidos un acuerdo comercial que, según el gobierno, va a permitir exportar más productos argentinos, especialmente carne, por unos 1.000 millones de dólares extra. Pero a cambio, Argentina también va a tener que abrirle la puerta a más productos estadounidenses, como químicos, maquinaria y dispositivos médicos.
El problema es que ese mismo acuerdo no logró algo que la industria argentina pedía: que Estados Unidos saque los aranceles del 50% que le cobra al acero y al aluminio argentinos.
La sombra de Epstein
Mientras Milei elogia a Trump, en Estados Unidos no todos lo ven con buenos ojos. Una de las cosas que más se le cuestiona es su antigua amistad con Jeffrey Epstein, un millonario acusado de trata de menores que apareció muerto en su celda en 2019.
En su momento, Trump habló muy bien de Epstein. Dijo que era "un tipo fantástico" y que le gustaba rodearse de mujeres jóvenes. Después, cuando estalló el escándalo, aseguró que había cortado todo vínculo. Pero las fotos y los dichos del pasado le siguen trayendo dolores de cabeza.
¿Y esto cómo afecta al argentino de a pie?
Por un lado, la guerra hace que el petróleo suba de precio. Ya pasó los 120 dólares el barril, y eso se siente en el combustible, en el transporte y en los precios de todo lo que se mueve con camiones.
Por otro lado, el gobierno asegura que este alineamiento con Estados Unidos va a traer beneficios económicos. Pero hasta ahora, lo que se ve es un Presidente que pasa más tiempo afuera que adentro, mientras el bolsillo de la gente sigue igual de complicado.
Algunos sectores, además, empiezan a preguntarse si tanta cercanía con Washington no implica ceder soberanía. Hace unos días, un avión militar estadounidense aterrizó en Ushuaia sin demasiadas explicaciones, y desde Tierra del Fuego salieron a criticar al gobierno por lo que llamaron "una nueva muestra de entrega de soberanía".
Lo que viene
Milei sigue en Estados Unidos, donde recibió un premio de un medio judío que lo declaró "Guerrero de la Verdad". Mientras tanto, en Argentina, la gente sigue esperando que tanta alianza internacional se traduzca en algo concreto para su vida cotidiana.