Un hombre oriundo de Luján sufrió el robo de equipos de sonido, camperas, toallones y dinero en efectivo tras la rotura de los cristales de su auto en el predio de La Invernada.
Redacción - Actualizado 04/11/2026
Un visitante oriundo de Luján vivió un violento episodio durante su estadía en la 31° Fiesta del Talar, que se llevó a cabo en el predio de La Invernada. Gonzalo, como identificó al damnificado en diálogo con CNM, viajó para disfrutar del evento, pero entre las 5:00 y las 6:00 de la mañana del viernes, delincuentes rompieron los cristales de su automóvil para sustraer diversos elementos.
De acuerdo con su relato, los autores del hecho se llevaron equipos de sonido, camperas, toallones y dinero en efectivo. "Me llevaron camperas, toallones, que es lo que más me extraña, que me llevaron hasta los toallones", señaló la víctima. En tanto, sospecha que el objetivo principal fue el equipo de música: "Yo creo que fueron por eso, porque en la entrada ya me habían visto y fueron los únicos que habían visto lo que tenía".
El damnificado estimó que, sumando los elementos sustraídos y los daños materiales, las pérdidas superan los 2,5 millones de pesos. Asimismo, indicó que, previo a atacar su vehículo, los delincuentes habrían dañado otro automóvil en circunstancias similares, aunque en ese caso no se llevaron pertenencias.
Tras advertir el robo, Gonzalo consultó al personal en el ingreso del predio y a efectivos policiales, quienes le indicaron que debía realizar la denuncia. Sin embargo, cuestionó la falta de asistencia inmediata: "Yo, obviamente, con el auto así no iba a salir para hacer la denuncia", explicó.
El visitante también expresó su malestar por la respuesta que recibió de los responsables del evento: "Me dijeron: 'Tenés que tener más cuidado la próxima'. ¿Tener cuidado con qué?", relató. Y agregó: "Si yo voy y pago una entrada de 150 lucas y no te ofrecen un seguro de algo... mínimo me tienen que reconocer los vidrios del auto".
Según mencionó, le informaron que el episodio habría ocurrido durante un cambio de turno del personal de seguridad, una situación que, sumada a las circunstancias del robo, le generó sospechas sobre el accionar de los delincuentes.
Finalmente, ante la falta de una solución en el lugar, Gonzalo regresó a Luján con el vehículo dañado y protegido con nylon: "Me fui así, sin vidrio directamente desde ahí del Talar hasta Luján", detalló. Ahora, el damnificado busca que la organización del evento le dé una respuesta y le reconozcan, al menos, el costo de los vidrios rotos. Según indicó a CNM, también fue derivado a radicar la denuncia formal en la ciudad de General Madariaga.
.
