Pinamar (por Sergio Michnowicz).- Buscar la verdad es, para el hombre, el desafío quizás más doloroso pero a su vez reconfortante al obtenerla. Muchas veces esa verdad no es la esperada, pero más duro es saber que nunca podrá llegar a ella.
Mónica Quilindro sabe y mucho esto de pelear, insistir, animarse a más para conocer -en su caso- quienes fueron sus progenitores. Para ello hace 10 años fundó la ONG Verdaderos Orígenes, una entidad que ayuda a otros a buscar sus historias personales.
“El umbral de la verdad” es el libro que escribió desde el alma, para que otros no solo conozcan su historia de vida y sus luchas, sino para motivar a los que buscan su identidad que nunca hay que bajar los brazos si están convencidos de ello.
“El libro tiene que ver con mi historia biológica, mi historia de identidad, y con el encuentro con mi madre biológica” cuenta. “Esta foto de tapa la tomamos del video cuando fuimos a ese encuentro con Florencia Alífano -que también es la prologuista de esta historia- que me acompañó ese día. Esta es mi historia de búsqueda, de mi origen, mi historia de identidad.”
“El otro día, durante la presentación en Bs.As., hablábamos de esto con la gente. Había muchos buscadores también, compañeros de lucha. Y va a servir, sí, como una herramienta para sanar y cerrar el círculo de alguna manera de la historia. Y por otro lado seguir trabajando por esta causa, porque no es que acá termina. Vamos a seguir trabajando por los que están, por los que no pueden hablar. Es un libro que invita, a los que no puedan contar, que la verdad la tienen que buscar; porque la verdad tiene que ver con el origen.”
“Yo pude testimoniar mi historia después de haber encontrado a mi madre a los sesenta años. Le pude ver la cara por primera y última vez, porque a los cuatro meses murió, pero es una forma de cerrar el círculo. Yo tuve suerte. Pero muchos buscadores todavía no tienen un hilo de su historia. Entonces, esto sirve para contarles que hay que ir a buscar esas verdades, no importan los resultados. Porque los resultados pueden ser los que no queremos escuchar. A mí me pasó, y acá está escrito.”
Quilindro sostuvo que “también es un homenaje a tantas personas que me han acompañado. Que sepan que no estamos solos. Porque nosotros siempre lo estamos, somos solitarios los buscadores en su mayoría. Pero nos unimos en la causa y nuestra bandera es la identidad. Así que estoy muy conmovida con todo lo que pasó el otro día en la presentación, y vamos por más.”
“También hay quienes buscan un padre y no a la madre porque ya la encontraron, porque ya la tienen. Madres que buscan sus hijos, hermanos que buscan a sus hermanos. Pero yo no. Es una parte de la historia, de mi historia, que va a seguir con esto, con un ADN ancestral, para saber de qué familia biológica viene la parte de mi padre, porque no sé si está vivo, quién fue, no lo voy a saber.”
“Ella no me lo contó, y ya no está para confirmármelo. Si hubiera estado por ahí, no me lo hubiera contado, o tal vez, no sé. Pero sí podemos ir por eso, hay que ir por el ADN para poder saber de qué familia biológica, de parte paterna, está ligada a Mónica Quilindro. Y es una forma también de tener otra familia que seguramente está.”
“Mi primo Mario Mestralet, que estuvo presente, era combatiente de Malvinas y yo me enteré ese día. La verdad que fue muy emocionante, porque también es una forma de mostrar a mi familia biológica. Mi historia tiene una forma de verdad, porque estoy confirmando que aquí estamos, que estos son mis tíos, mis primos. Y estaba Mario.”
“Tengo mucha familia biológica de parte materna, y estoy en trato con ellos. Y ellos están muy conmovidos también. Me han apoyado desde el minuto uno, desde que los conocí en el 2015 cuando se juntaron todos en Pirán para recibirme. ¿Qué puedo decir? Es un círculo que se cierra, pero es otro que se abre. Nosotros vamos a seguir trabajando.”
15/04/2026