Una mujer denunció que días atrás, se retiró de su vivienda (Italia al 300, barrio Belgrano)alrededor de las 18, para cenar en casa de una vecina. Cuando regresó, a las 23, descubrió que la ventana de madera de su habitación había sido abierta. El acceso no requirió mayor esfuerzo porque la abertura ya presentaba un vidrio roto de vieja data, que tenía reparado únicamente con cinta adhesiva.
Al ingresar al monoambiente, la damnificada notó que sus pertenencias estaban revueltas. Entre los objetos faltantes mencionó un teléfono celular, con pantalla astillada, y un reloj pulsera masculino con correa plateada y esfera roja. La mujer dijo no recordar si tenía activado el sistema de rastreo en el equipo.
La vivienda no cuenta con cámaras de seguridad, alarma ni seguro. El patio es extenso, sin iluminación, y solo hay luz en el frente de la casa y en la calle. El terreno está cercado con tejido de alambre de cinco hilos, y se accede por una tranquera de madera y un portón pequeño de tejido.
Según relató la denunciante, tiene sospechas hacia un vecino al que describió como “una persona de mal vivir”, que suele recorrer el barrio observando las casas.
Interviene en la causa por Robo, la Fiscalía N°8 a cargo del Dr. Walter Mércuri