Al observar la serie histórica, que se remonta a mediados de la década de 1990, se encuentra que el primer semestre de 2026
aparece como el más bajo en materia de consumo interno de carne vacuna. Ni
siquiera los años más complicados de las últimas tres décadas, marcados por
crisis económicas o por procesos de liquidación de hacienda, habían registrado
un nivel de abastecimiento doméstico tan bajo como el de este año.
La entidad explicó que esa retracción respondió,
principalmente, al menor poder adquisitivo de los
hogares,
golpeado por el encarecimiento de la carne vacuna en relación con otros
alimentos. En ese sentido, el promedio de los últimos doce meses del consumo
per cápita se ubicó en 47 kilos por habitante al año, un nivel 8,2% inferior
al registrado un año atrás, lo que equivale a 4,2 kilos menos por persona.
Más
exportaciones de carne vacuna
De acuerdo con los datos que releva el Indec y que
la cámara recopila en su informe, el rubro carnes y derivados acumuló un incremento de 45% en
los últimos doce meses, muy por encima del 33,5% que marcó el índice general de precios
al consumidor en el mismo período. Dentro de ese rubro, fueron los cortes vacunos los que más treparon, con
un alza de 53,6% anual, mientras que el pollo entero,
que compite como sustituto en las decisiones de compra de muchas familias,
aumentó a un ritmo bastante menor, de 29,9% anual.
La caída del consumo interno no puede explicarse
únicamente por los precios. También influyó la dinámica de la oferta. En el
primer semestre se faenaron 6,02 millones
de cabezas de
ganado vacuno, un 8,9% menos que en igual período
de 2025,
en el marco de un proceso de menor disponibilidad de hacienda para faena que la
industria viene atravesando desde hace tiempo.
Sin embargo, la producción no cayó al mismo ritmo
que el consumo. La razón está en que las exportaciones tomaron
un camino inverso: en los primeros seis meses del año sumaron 408,6 mil toneladas,
un 10,2% más que en el mismo
período de 2025. Esto significa que, del total de carne vacuna producida en el
país, una porción mayor que en años anteriores se destinó a los mercados
externos y una porción menor quedó disponible para el consumo local. Según
Ciccra, la proporción de la producción que fue a exportación pasó de 24,4% a
28,6% entre un semestre y otro, mientras que la que se destinó al mercado
interno bajó de 75,6% a 71,4%.
Fuente: Agencia DIB