Pinamar (por Sergio Michnowicz).- La escritora argentina Paula Klein (40),
galardonada con el premio Lumen por su libro “El amor inventado”, se encuentra en
esta ciudad donde brindará una charla taller en la Biblioteca Popular “Manuel
Belgrano”.
Detalles
“La propuesta es hacer un taller y hablar básicamente de géneros, de literatura de no
ficción, de cruces entre ficción y no ficción” cuenta Klein, doctora en Literatura
Comparada por la Universidad de Poitiers y licenciada en Letras por la Universidad de
Buenos Aires. “Hablamos de literatura que parte de investigaciones, casos reales,
material de archivo, documentos, y, a partir de ahí, contarle a la gente que tenga ganas
de acercarse este miércoles cuáles son las técnicas específicas que los escritores
podemos usar para recolectar testimonios, archivos, documentos. Y a partir de eso,
construir una novela.”
Klein reside en Francia, donde se desempeña como profesora titular en la Université
Clermont Auvergne. Su labor académica y de investigación se centra en la literatura
latinoamericana contemporánea, especialmente en los cruces entre literatura, archivo y
el “giro documental” en la narrativa del Cono Sur.
“Me parece que será bastante práctico y, además, les contaré sobre mis dos últimas
novelas. Sobre todo Las brujas de Monte Veritá, que es la novela de la que más puedo
hablar, porque la próxima El amor inventado va a salir el 1º de octubre y es con la que
tuve la suerte este año de ganar el Premio Lumen de novela. Pero para Las brujas de
Monte Veritá hay un archivo muy hermoso de fotografías y de documentos. Es una
historia que reconstruye una comuna utópica en la Suiza italiana de hippies.”
Y fue mas allá en su explicación. “En realidad, los de Monte Veritá eran los abuelos de
los hippies de la costa oeste de California. Y eso me parece que puede gustar mucho
para la gente que por ahí no sabe qué es Monte Veritá, quiénes fueron estos hippies del
1900, verlo también a partir de los archivos de la época.”
- Estudiaste Letras...
- Sí, en la Universidad de Buenos Aires, y después me fui bastante chica. A los 22
años me fui a Francia hacer un máster también en literatura y un doctorado en
literatura comparada, y hoy en día trabajo como profesora de Literatura
Latinoamericana en la universidad en Francia. Y hace 15 años que vivo en París.
¿Porqué Pinamar? “Históricamente, Pinamar y Cariló son las dos ciudades en las que
vacacionamos con toda mi familia, así que vengo siempre. De hecho, paso más tiempo
en la costa atlántica que en Buenos Aires cuando vuelvo, porque suelo venir para las
vacaciones de invierno, de verano, con mi familia. Y me da mucha alegría poder hacer
una actividad o proponer algún encuentro en una ciudad que para mí son mis recuerdos
de toda mi infancia.”
- ¿Algo de eso tiene que ver con estos libros o con la forma, la temática que
vos querés promover? Con el tema del rescate de la historia, de tu historia
personal, digamos, que sean otros que también lo puedan hacer.
- Sí, es cierto. En las tres novelas que escribí hasta ahora, siempre partí de algo
real, de algún caso real que reconstruí por medio de investigaciones, que me
llevaron bastantes años a entrevistarme con gente.
“Pero después hay algo bastante autobiográfico, sobre todo en Las brujas de Monte
Veritá, que parece Pinamar. Ahí toda una parte pasa en Pinamar porque, por más que
estés escribiendo una ficción o una ficción incluso histórica, siempre me parece que hay
algo de la vivencia que se termina filtrando en un libro. Y en este caso, justamente en
Las brujas sí aparece Pinamar.”
- Me resulta interesante esto del rescate de esos registros visuales de las
historias, ¿no? Y transformarlo en un texto único como una historia, como
una biografía, si se quiere también. Es algo que demanda su tiempo
también.
- Sí. A veces pienso que, como mi formación es de investigadora en literatura, lo
que mejor sé hacer es investigar, ir a archivos. Y me apasiona eso, esa
investigación, seguir un hilo rojo para reconstruir alguna historia de vida que me
parece que no es, lamentablemente, tan conocida como debería ser.
“Me pasó en La luz de una estrella muerta con el artista Alberto Greco, en el que
estudié mucho toda su trayectoria, su biografía, y después, sobre todo, reconstruí los
años que él se fue a vivir a París. Todas sus amistades, Marta Minujín, todo el círculo de
exiliados argentinos y latinoamericanos en París en los años 50. Y, a partir de esa
historia, digamos, como que son novelas documentadas.”
“No hay ficción, pero toda la historia real es real, no miento en nada, digamos. El pacto,
el lector que quiere aprender algo sobre Alberto Greco o sobre Monte Veritá va a tener
toda esa investigación de fondo, pero el hilo conductor es una ficción siempre. Los
personajes, digamos, principales son ficcionales. Pero sí, me gusta, no sé hacer otra
cosa, como que siempre parto de algo real y de una investigación.”
- ¿Falta la historia tuya personal?
- Siempre se filtra algo, porque en La luz de una estrella muerta, que es mi novela
que salió por Editorial Mansalva, la narradora era una chica argentina de unos 20
y algo de años que fue a vivir a París para hacer una beca de doctorado.
- Me suena a algo...
- Si (risas). Lo que es para un argentino con cierta mistificación de París, irse a
París en los años 2012, bueno, es cómo me fui yo. ¿Qué quedaba de ese mito
dorado, ese París brillante hoy? Bueno, ahí estaba yo. Y en Las brujas de Monte
Veritá la narradora es una investigadora en artes plásticas, que la está pasando
mal en París, porque no consigue un puesto en la universidad. Digamos, en todo
sí hay algo autobiográfico que se va filtrando.
El amor inventado
Klein fue galardonada el mes pasado con el IV Premio Lumen de novela, dotado con
30.000 euros y la publicación en todo el territorio de habla hispana, por la obra “El amor
inventado” y que saldrá en las librerías el 1º de octubre.
“Esto les va a interesar a ustedes, sobre periodistas que inventaron todo, periodistas
multipremiados, reporteros, que habían ganado todos los premios del periodismo de
investigación, y que en algún momento se descubre que todo eso era falsificado, que
había ficción” comenta. “Habían por ahí entrevistado gentes, habían hecho cosas, pero
después se metía la ficción y era todo falso. Y, a partir de esos casos que investigué,
reconstruyo la historia de amor de una directora de documentales, casada con uno de
estos periodistas impostores. Es toda una historia de amor y de mentiras, que tiene que
ver tanto con mentiras y secretos en la pareja, en los matrimonios largos.”
“Tal vez también en algo los interpela el rol del secreto y de las mentiras en los
matrimonios que duran, y en el periodismo.”
Este miércoles a las 18 horas estará presente en la Biblioteca Belgrano. “Me encantaría
que quieran acercarse; vamos a hacer algo divertido, muy práctico, pueden hacer
preguntas. Y si hay gente que ya escribe o que tiene ganas de ver qué vuelta de tuerca
puede darle a un proyecto en curso, también voy a dejar un espacio para hablar un poco
en qué está cada uno, si hay gente que está escribiendo. Y después, dar un panorama en
el que vamos a hablar de literatura de investigación, qué se está haciendo, qué nombres
les recomiendo que lean” dijo finalmente la escritora.