El encuentro, disputado en el Hard Rock Stadium de Miami, comenzó favorable para la Albiceleste con un golazo de Lionel Messi a los 28 minutos del primer tiempo. Con este tanto, el capitán alcanzó los 20 goles en la historia de los Mundiales, un hito que lo consolida entre los máximos artilleros de la competencia.
Sin embargo, el sorprendente equipo africano no se rindió y alcanzó un impensado empate a los 58 minutos por medio de Deroy Duarte, forzando la prórroga. El partido, que parecía encaminado para la selección argentina, se volvió un verdadero drama.
Ya en el tiempo extra, la intensidad no disminuyó. Lisandro Martínez volvió a adelantar a Argentina al minuto 91, desatando la euforia en el banco y en las tribunas. Pero Cabo Verde respondió rápido: Sidny Lopes Cabral marcó el sorpresivo 2-2 al minuto 102, dejando a todos los argentinos al borde del infarto.
Fue entonces cuando apareció la jerarquía y el corazón del equipo. A los 110 minutos, Cristian 'Cuti' Romero conectó de cabeza un centro preciso y puso el 3-2 parcial a favor de la Scaloneta. El gol fue un alivio inmenso para los jugadores y el cuerpo técnico, que vieron cómo el sueño mundialista seguía vivo.
Argentina, ganador de esta emocionante llave, se clasificó a los octavos de final, donde ya espera Egipto, que eliminó por penales a Australia en otro partido muy disputado.
El equipo de Scaloni demostró una vez más su capacidad de lucha y su carácter en los momentos más difíciles. Ahora, con la confianza renovada, se prepara para el próximo desafío en el camino hacia la gloria mundialista.