Lo que comenzó como una compra rutinaria al mediodía del martes se convirtió en una escena de alta tensión en la panadería El Arte, en General Madariaga. Allí, el bombero voluntario Julián Urrutia se topó con una mujer de edad avanzada que atravesaba un grave episodio de atragantamiento y logró salvarle la vida aplicando maniobras de primeros auxilios.
Urrutia, quien relató lo sucedido en una entrevista con CNM 93.3, contó que llegó al comercio como un cliente más y se encontró con la situación ya desplegada. 'Fue una coincidencia. Entré al comercio como cualquier vecino para comprar y justo estaba ocurriendo la situación', recordó.
Cuando la maniobra de Heimlich no alcanzó
Según explicó, la mujer se había atragantado con un chipá y las personas que la acompañaban ya habían intentado practicarle la maniobra de Heimlich, pero sin resultados. 'Lo primero que se hace en estos casos es pedirle a la persona que tosa, porque muchas veces el propio reflejo permite expulsar lo que obstruye la vía aérea. Pero ella ya no respondía', señaló.
Ante esa falta de respuesta, el bombero volvió a intentar la maniobra, pero tampoco logró liberar la obstrucción. Fue entonces cuando la situación se volvió crítica: la víctima comenzó a perder el conocimiento. 'Al advertir que empezaba a desvanecerse, decidí acostarla sobre el piso mientras otra persona activaba el sistema de emergencias', relató.
Compresiones torácicas y el alivio de la respiración
Con la mujer ya inconsciente, Urrutia optó por iniciar compresiones torácicas, buscando al mismo tiempo desobstruir la vía aérea y mantener la circulación sanguínea. 'En un par de compresiones pudo destrabar la vía aérea y volvió a respirar', recordó con alivio. Pocos minutos después, la ambulancia del Hospital Municipal llegó al lugar y los profesionales continuaron con la asistencia, trasladando a la mujer para una evaluación médica completa.
'Simplemente estuve en el lugar indicado'
Lejos de buscar protagonismo, Urrutia minimizó su rol y puso el foco en el trabajo colectivo. 'La gente me decía que había salvado una vida, pero yo seguí con mi día normalmente. No voy contando algo así. Simplemente creo que estuve en el momento indicado', afirmó. Además, destacó que otras personas ya estaban brindando ayuda desde el primer instante: 'La gente de la panadería ya estaba intentando ayudar. También había enfermeras que acompañaban a la señora y actuaron enseguida. Fue un trabajo entre todos.'
El bombero también aprovechó la entrevista para subrayar la importancia de que los vecinos se capaciten en maniobras básicas de primeros auxilios. Explicó que los Bomberos Voluntarios de General Madariaga suelen participar en cursos abiertos a la comunidad junto a distintas instituciones. 'Siempre está bueno capacitarse. Los protocolos se actualizan constantemente y cualquier persona puede encontrarse alguna vez frente a una emergencia como esta', reflexionó.
Si bien Urrutia tiene experiencia en accidentes de tránsito y otras emergencias, reconoció que fue la primera vez que le tocaba actuar ante un caso de atragantamiento con riesgo inminente de muerte. 'Es la primera vez que me encuentro con una situación de este tipo. Me ha tocado asistir en accidentes de tránsito y otras emergencias, pero nunca tener que aplicar estas maniobras para salvar la vida de una persona', confesó.
Gracias a su rápida intervención y al trabajo en equipo, la mujer recuperó la respiración antes de la llegada del personal médico y fue trasladada al hospital, donde continúa su recuperación.